“Escucha cómo te hablo… cada palabra es un recordatorio de que tu placer solo existe porque yo lo permito. Te ordeno, te humillo y disfruto de tu sumisión mientras ardes de deseo, completamente a mi merced. Eres mi juguete, y cada gemido que escapes es solo mío.”
“Escucha cómo te hablo… cada palabra es un recordatorio de que tu placer solo existe porque yo lo permito. Te ordeno, te humillo y disfruto de tu sumisión mientras ardes de deseo, completamente a mi merced. Eres mi juguete, y cada gemido que escapes es solo mío.”